Friday 7 August 2020
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reliefweb - 1 month ago

Guatemala: Retornos perniciosos: La COVID-19 agudiza las vulnerabilidades de los Guatemaltecos repatriados

Country: Guatemala Source: Refugees International En los ltimos a os, Estados Unidos y M xico han adoptado una serie de medidas que facilitan la devoluci n de guatemaltecos a su pa s de origen. Entre otras, cabe destacar las pol ticas y los programas relacionados con la detenci n, la deportaci n y los l mites en la concesi n de asilo, como el programa Qu date en M xico (denominado oficialmente Migrant Protection Protocols o MPP, por sus siglas en ingl s). Tales medidas obligan a devolver a su pa s de origen a muchos guatemaltecos con solicitudes de refugiado v lidas, que est n en riesgo de sufrir persecuci n al regresar. Otros tienen temores justificados por su seguridad al regresar a casa, dado que los retornados corren mayor riesgo de convertirse en blancos de la violencia y la extorsi n. Una vez de vuelta, los guatemaltecos a menudo han de luchar para reintegrarse. Se enfrentan a desaf os nicos para ganarse la y las mujeres, los grupos ind genas y los ni os se enfrentan a barreras especiales para acceder a muchos servicios p blicos b sicos. Adem s, carecen de servicios de asistencia sanitaria, sobre todo atenci n psicol gica o especializada. Las deportaciones y los retornos realizados en mitad de la pandemia de COVID-19 agravan estos desaf os y contribuyen a la propagaci n del virus. De hecho, a finales de abril de 2020, los deportados de Estados Unidos representaron casi el 20% de los 500 casos de coronavirus detectados en Guatemala y, a principios de junio, los deportados siguen dando positivo en la prueba de COVID-19 a su llegada a Guatemala, a pesar de disponer de certificados m dicos expedidos en Estados Unidos que acreditan lo contrario. En Estados Unidos, la Administraci n ha respondido a la pandemia insistiendo en la detenci n continua de solicitantes de asilo por parte del Servicio de Inmigraci n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl s), en lugar de utilizar alternativas que permitan el distanciamiento social. El 24 de mayo de 2020, un guatemalteco de 34 a os fue el segundo detenido que muri por COVID-19 estando bajo custodia del ICE. Estados Unidos tambi n est haciendo m s dif cil que los menores no acompa ados que se encuentran a cargo de la Oficina de Reubicaci n de Refugiados (ORR) puedan reunirse con familiares que ya est n en el pa s. Adem s, la Administraci n ha redoblado sus esfuerzos para deportar a menores a Guatemala, tanto los que est n bajo custodia de la ORR como aquellos que acaban de cruzar la frontera y se encuentran bajo custodia del Servicio de Aduanas y Protecci n de Fronteras (CBP). Desde finales de marzo, amparado por la supuesta autoridad del t tulo 42 de la Ley de Seguridad de la Salud P blica, el Servicio de Aduanas y Protecci n de Fronteras (CBP) ha expulsado a los solicitantes de asilo guatemaltecos a M xico sin realizar evaluaciones previas para determinar la credibilidad del temor que les hizo abandonar su pa s. Se alar de este modo a los solicitantes de asilo no est justificado ni es necesario para la salud p en la frontera podr a adoptarse otro proceso de evaluaci n seguro. Antes de ampararse en la autoridad del t tulo 42, el CBP incluy a miles de guatemaltecos solicitantes de asilo en el programa Qu date en M xico , y estos siguen viviendo en condiciones peligrosas y deficientes en el norte de M xico. Profesionales sanitarios de Tijuana, Ciudad Ju rez y Matamoros advierten de que las condiciones en las que esperan estos solicitantes de asilo har n que, en caso de que se produzca un brote de COVID-19, sea un desastre de salud p blica . Tal desastre podr a evitarse por medio de un permiso de permanencia temporal a los incluidos en el programa MPP para su traslado a los hogares de familiares y amigos en Estados Unidos, una circunstancia que estar a disponible para la gran mayor a de ellos y que permitir a el distanciamiento social, la cuarentena y el aislamiento. M xico ha trabajado para reducir el n mero de detenidos durante la p el 27 de mayo de 2020, 234 migrantes permanec an arrestados en los 65 centros de detenci n de migrantes de M xico. Aunque el n mero de detenidos se ha reducido notablemente desde marzo, M xico ha devuelto a casi 5,000 centroamericanos a sus pa ses de origen desde que comenz la pandemia. Cuatro adolescentes deportados de M xico hab an dado positivo en la prueba de COVID-19 a fecha de 20 de mayo, pero el n mero de deportados podr a ser mayor porque es dif cil rastrear estos casos, dado que muchos guatemaltecos regresan a trav s de rutas informales, con frecuencia tras ser trasladados en autob s desde el norte y abandonados cerca de la frontera con Guatemala. En Guatemala, el Gobierno ha centrado sus esfuerzos en proporcionar algunos servicios b sicos de acogida a deportados y otros repatriados. No obstante, le ha resultado dif cil proporcionar programas de reintegraci n significativos. La pandemia ha acentuado el impacto de este fracaso. Si un retornado ha estado expuesto al virus o da positivo en la prueba de COVID-19 a su llegada, los servicios sanitarios para atenderlo son escasos, o nulos, y tampoco hay un centro de acogida adecuado que permita pasar la cuarentena o un periodo de aislamiento. Los guatemaltecos deportados durante la pandemia llegan a sus hogares y se enfrentan a niveles crecientes de inseguridad alimentaria y a una econom a estancada, a la que se a ade el lastre de los cierres de fronteras y las restricciones de movilidad. Tanto adultos como menores se enfrentan al estigma y al riesgo cada vez mayor de ser objeto de ataques violentos mientras el miedo y la desinformaci n sobre la enfermedad siguen extendi ndose. Un alto funcionario de la ONU en Guatemala observ recientemente que muchas comunidades est n rechazando a los repatriados por temor a contagiarse . De hecho, incluso los retornados que dieron negativo en la prueba de COVID-19 han sido objeto de agresiones violentas. Refugees International ha solicitado que se realicen pruebas antes de la deportaci n, y el Gobierno guatemalteco ha exigido pruebas de estos an lisis a Estados Unidos. No obstante, las autoridades estadounidenses no est n realizando pruebas exhaustivas y efectivas, y los deportados contin an dando positivo en la prueba a su llegada a Guatemala. Tal situaci n representa m s presi n para el Gobierno guatemalteco y la sociedad civil, que ya carecen de capacidad para dar una respuesta adecuada. Recomendaciones Al Gobierno de Estados Unidos Poner en libertad a todos los guatemaltecos que hayan superado las entrevistas para determinar la credibilidad de su temor o que tengan un mayor riesgo de padecer COVID-19 por su edad o por padecer patolog as previas.Liberar a los menores guatemaltecos no acompa ados de la custodia de la ORR y ponerlos a cargo de patrocinadores en Estados Unidos. Garantizar que los guatemaltecos que buscan asilo y protecci n humanitaria en la frontera tengan acceso a un procedimiento de asilo seg n lo exige el Derecho nacional e internacional. Los guatemaltecos del programa Qu date en M xico (MPP) deben tener un permiso de permanencia temporal para residir con amigos y familiares en Estados Unidos mientras esperan la vista de su caso de asilo. Los guatemaltecos incluidos en el MPP que han sido deportados in absentia tras regresar a Guatemala deber an tener la posibilidad de que se reabran sus casos. Establecer una moratoria temporal sobre las deportaciones a Guatemala durante la pandemia. Financiar programas de reintegraci n para guatemaltecos repatriados, que incluyan medidas para eliminar barreras a la integraci n econ mica, mediante la concesi n de pr stamos y capacitaciones laborales, y la prestaci n de apoyo adicional a mujeres y grupos ind genas. Esta financiaci n tambi n deber a respaldar los esfuerzos para contener y reducir la pandemia de coronavirus, como proporcionar equipos m dicos y programas de transferencia de efectivo. Al Gobierno mexicano Establecer una moratoria temporal sobre el retorno voluntario y las deportaciones a Guatemala durante la pandemia. Una vez que la pandemia disminuya, coordinarse con el Gobierno guatemalteco para garantizar que los retornos se realicen a trav s de rutas regulares, con controles de salud adecuados antes de regresar. El Instituto Nacional de Migraci n de M xico debe examinar adecuadamente a los guatemaltecos que llegan a la frontera entre M xico y Guatemala en busca de protecci n internacional, y permitir que aquellos que lo deseen presenten su solicitud ante la Comisi n Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). Poner fin a la detenci n de menores migrantes y refugiados en centros de inmigraci n de acuerdo con la ley mexicana e invertir en opciones adicionales de refugios de puertas abiertas para estos menores. Capacitar a los funcionarios de inmigraci n y bienestar infantil para que proporcionen informaci n adaptada a los menores sobre su derecho a solicitar asilo. A la hora de determinar el lugar de residencia que responda al inter s superior del ni o, estos funcionarios deben considerar a Estados Unidos como un posible destino. Al Gobierno guatemalteco Proporcionar a los guatemaltecos retornados centros de acogida adecuados para pasar la cuarentena al llegar y garantizar que tengan acceso a necesidades como alimentos, agua y espacio suficiente para mantener una distancia segura con respecto a los dem s. Realizar campa as de informaci n multiling e en las lenguas mayas y en espa ol para combatir el estigma, dirigidas a deportados que hayan superado la cuarentena por coronavirus. Coordinarse con organizaciones de ayuda a repatriados para brindarles apoyo social y reintegraci n comunitaria. Trabajar con organizaciones humanitarias internacionales, de la sociedad civil y de la iglesia para proporcionar servicios de apoyo de emergencia a guatemaltecos vulnerables, entre ellos los retornados. Estos servicios deber an incluir medidas para mitigar los impactos de la pandemia. Aprender de las buenas pr cticas de los programas de transferencia de efectivo, distribuci n de alimentos y cl nicas ambulantes que otros pa ses de la regi n est n implementando. Fortalecer programas de reintegraci n para deportados y repatriados guatemaltecos que incluyan servicios espec ficos para mujeres, ni as y grupos ind genas. Trabajar con organizaciones de la sociedad civil con experiencia en reintegraci n para aprovechar sus buenas pr cticas e incluir programas adaptados a la cultura, el g nero y la ubicaci n de los retornados. Descripci n general de la investigaci n *Refugees International viaj a Guatemala en febrero de 2020 para evaluar las condiciones de protecci n para los deportados y retornados de Estados Unidos y M xico. El equipo viaj a Quetzaltenango, Salcaj y Ciudad de Guatemala. Entrevistaron a guatemaltecos solicitantes de asilo y migrantes que fueron deportados o devueltos de Estados Unidos o M xico. El equipo tambi n entrevist a personal de diversas organizaciones de ayuda a retornados y de ONG locales e internacionales, as como a representantes de los gobiernos de Estados Unidos y Guatemala. * Antecedentes Las deportaciones desde Estados Unidos y M xico a Guatemala han aumentado en la ltima d cada, pero los recientes cambios en las pol ticas hacen que sea m s f cil para estos pa ses deportar a las personas r pidamente, a menudo sin realizar una evaluaci n adecuada de sus necesidades de protecci n. En 2019, Estados Unidos deport a casi 55,000 guatemaltecos a su pa s. M xico y Estados Unidos efectuaron 96,740 devoluciones voluntarias el mismo a o. Cambios en las pol ticas previos a la COVID 19 en Estados Unidos Desde 2014, Estados Unidos ha respondido al aumento de la migraci n forzada de menores y familias de Guatemala (as como de El Salvador y Honduras) con una estrategia de disuasi n a trav s de las detenciones. No obstante, la Administraci n de Obama tambi n cre un programa para refugiados menores centroamericanos que permit a que sus padres, residentes en Estados Unidos, solicitaran la entrada de sus hijos en Estados Unidos como refugiados. Separaci n familiar y detenci n de menores: la Administraci n de Trump cancel este programa en 2017, comenz a encausar a los familiares que pagaban a contrabandistas para llevar a los menores a Estados Unidos y luego inici su pol tica de tolerancia cero , que permiti detener a los padres que cruzaban la frontera sin autorizaci n y a separarlos de los menores que los acompa aban. Algunos padres guatemaltecos deportados se han reunido con sus hijos, pero otras familias permanecen separadas hasta la fecha. La Administraci n de Trump tambi n implement varias pol ticas que aumentaron de manera dr stica la detenci n de menores centroamericanos en condiciones cada vez m s deterioradas. Entre finales de 2018 y principios de 2019, cinco menores guatemaltecos murieron mientras estaban bajo custodia de la Oficina de Aduanas y Protecci n Fronteriza (CBP), en comparaci n con la d cada anterior, que no hubo muertes. Limitar la protecci n de los menores no acompa ados: en 2019, el CBP detuvo a m s menores no acompa ados (30,000) de Guatemala que de cualquier otro pa s. Estos menores fueron enviados por el CBP a la Oficina de Reubicaci n de Refugiados (ORR), donde se supone que deben recibir servicios b sicos, solicitar asilo a trav s de una entrevista adecuada para menores y ser ubicados en el entorno menos restrictivo (como lo exige la Ley de Reautorizaci n para la Protecci n de las V ctimas de la Trata). No obstante, las pol ticas de intercambio de informaci n entre la ORR y el DHS (Departamento de Seguridad Nacional) de Estados Unidos y los cambios en las pol ticas relacionados con la presentaci n de solicitudes de protecci n bloquearon la ubicaci n de los menores con sus familiares y les dificultaron el xito de sus solicitudes de protecci n. Al cumplir los 18 a os, la custodia de los menores pas de la ORR al Servicio de Inmigraci n y Control de Aduanas (ICE). En lugar de permanecer detenidos para luchar por sus casos, algunos j venes solicitaron la salida voluntaria , que no lleva asociados los preceptivos 10 a os de prohibici n de futura admisi n a Estados Unidos que exige la deportaci n[1]. A finales de 2019, la Administraci n de Trump tambi n puso en marcha un programa para acelerar la tramitaci n de los casos de menores no acompa ados en los tribunales de inmigraci n y poder deportarlos r pidamente, antes de ponerlos en manos de patrocinadores en Estados Unidos. M s barreras al asilo: bajo la Administraci n de Trump, la pol tica del DHS de negarse a conceder permisos de permanencia temporal a los solicitantes de asilo que superaron la evaluaci n para determinar la credibilidad de su temor a volver a su pa s (en lugar de mantenerlos detenidos durante meses, incluso a os, esperando las audiencias de los tribunales de inmigraci n) ha llevado a muchos solicitantes de asilo guatemaltecos a abandonar sus pretensiones. Adem s, las decisiones de los Fiscales Generales Sessions y Barr han reducido los criterios de admisibilidad en el procedimiento de asilo para quienes huyen de las pandillas, de la violencia dom stica o de la violencia intrafamiliar. Seg n ha indicado Refugees International en otros informes, estas decisiones de los Fiscales Generales derogaron las sentencias de la propia Junta de Apelaciones de Inmigraci n del Departamento de Justicia y han sido impugnadas por algunos tribunales federales. Las decisiones de los Fiscales Generales han provocado una dr stica disminuci n del n mero de concesiones de asilo a guatemaltecos. En 2019, la Administraci n prohibi incluso solicitar asilo a quienes transitan por un tercer pa s. Estas pol ticas han llevado a un aumento de los retornos y deportaciones de guatemaltecos en situaci n de alto riesgo de sufrir da os. Protocolos de protecci n a migrantes: tambi n en 2019, ante el creciente n mero de familias centroamericanas solicitantes de asilo en la frontera sur, la Administraci n puso en marcha su programa Qu date en M xico (el nombre oficial es Migrant Protection Protocols o MPP, por sus siglas en ingl s), por el que se exige a estas familias que esperen en M xico durante meses mientras sus casos se tramitan en los tribunales de inmigraci n de Estados Unidos. De los casi 16,000 guatemaltecos incluidos en el programa Qu date en M xico en mayo de 2020, menos de 600 han logrado representaci n letrada, lo que dificulta mucho el xito en los tribunales. Numerosas familias guatemaltecas, en particular las que hablan lenguas ind genas, han encontrado en el norte de M xico unas condiciones de supervivencia demasiado peligrosas y dif ciles (en especial, la falta de acceso a alimentos, alojamiento, trabajo y servicios), y se han visto obligadas a renunciar a la tramitaci n de sus casos. Como le dijo una madre guatemalteca a un juez de inmigraci n en El Paso: En mi pa s (Guatemala), si a m me hacen algo, mis hijos tienen un lugar adonde ir. Aqu (en M xico) no tienen nada si a m me pasa algo . El programa Qu date en M xico tambi n ha propiciado la separaci n de muchas familias guatemaltecas, que ahora tienen algunos miembros en Estados Unidos y otros esperando en M xico o repatriados en Guatemala. PACR: a finales de 2019, la Administraci n de Trump inici un nuevo programa llamado Revisi n R pida de Solicitudes de Asilo (PACR, por sus siglas en ingl s), destinado a acelerar la deportaci n de los solicitantes de asilo centroamericanos. Antes de PACR, los solicitantes de asilo en la frontera normalmente pasaban de la custodia del CBP a la del ICE, donde pod an consultar a abogados antes de sus entrevistas con los funcionarios de asilo. En el marco de la PACR, los solicitantes de asilo se mantienen exclusivamente bajo la custodia del CBP (en condiciones deficientes y sin acceso a las pruebas de apoyo) y tienen un acceso limitado a la consulta de abogados antes de sus entrevistas de asilo. En un plazo de 10 d as despu s de cruzar la frontera entre Estados Unidos y M xico, los guatemaltecos solicitantes de asilo cuyas solicitudes se niegan sumariamente son deportados a Guatemala en virtud de este programa. Recortes a iniciativas de desarrollo y de lucha contra la corrupci n: m s all de la pol tica de fronteras y deportaciones, la pol tica exterior de Estados Unidos con Guatemala desde 2018 se ha centrado en obligar al Gobierno guatemalteco a detener la migraci n, en lugar de apoyar los esfuerzos humanitarios y de la sociedad civil para abordar la violencia, la impunidad, la corrupci n y la pobreza que empujan a los guatemaltecos a migrar. Este enfoque se hizo patente en los esfuerzos de la Administraci n de Trump por socavar la labor de la Comisi n Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), la agencia de las Naciones Unidas que combate de forma eficaz la corrupci n gubernamental en ese pa s. Tambi n es evidente en la reorientaci n efectuada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en relaci n con los programas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y de la Oficina de Asuntos Internacionales Relativos a Narc ticos y a la Observancia de la Ley, orientada hacia la prevenci n de la migraci n, y su insistencia en que la ayuda extranjera est supeditada a la implementaci n de un acuerdo de cooperaci n en materia de asilo (ACA) con los Estados Unidos. Los solicitantes de asilo hondure os y salvadore os devueltos en virtud de un ACA a principios de 2020 ya llenaron el nico centro de acogidas de migrantes en Ciudad de Guatemala, lo que impidi acoger a los retornados guatemaltecos. Cambios en la pol tica anteriores a la COVID-19 en M xico Estricta aplicaci n de normativas y detenci n inhumana: desde 2014, M xico ha aumentado su capacidad de cumplimiento de la legislaci n en su frontera sur con Belice y Guatemala. Aunque Andr s Manuel L pez Obrador comenz su presidencia con una postura favorable hacia los migrantes, las pol ticas cambiaron r pidamente hacia una aplicaci n m s estricta de las normas, en particular despu s de las amenazas arancelarias de Estados Unidos en el verano de 2019. El Gobierno mexicano deseaba acabar con los factores impulsores de la migraci n e incluso inici un programa de desarrollo con Guatemala, Honduras y El Salvador. No obstante, estas iniciativas no han surtido mucho efecto para detener el flujo de migrantes, y el Gobierno ha trasladado su enfoque hacia el cumplimiento de la legislaci n. El Gobierno mexicano ha legislado importantes cambios en las pol ticas, militarizando la frontera sur con el despliegue de la Guardia Nacional, emitiendo reglamentos que proh ben a las empresas de autobuses vender boletos a inmigrantes indocumentados, y usando la fuerza para evitar que las caravanas de inmigrantes entren al pa s. El Instituto Nacional de Migraci n (INM) de M xico mantiene a migrantes y solicitantes de asilo en entornos cerrados como prisiones , con instalaciones saturadas, escasez de alimentos y falta de higiene adecuada. Los migrantes han permanecido detenidos durante periodos prolongados, incluidos menores y otros grupos vulnerables[2]. Deportaci n r pida de menores: muchos menores guatemaltecos que migran al norte para sobrevivir (huyendo de la extorsi n, la pobreza y la violencia) o para reunirse con sus padres, no llegan a Estados Unidos. Por el contrario, se les impide el acceso por los puntos de entrada a Estados Unidos o son detenidos m s al sur de M xico y r pidamente deportados sin una evaluaci n sustancial de sus intereses superiores o de los peligros a los que podr an enfrentarse al regresar. Organizaciones de la sociedad civil que vigilan la situaci n de los derechos humanos de migrantes y refugiados en Tapachula informaron de que unos 50 menores no acompa ados, que viajaron con la caravana de enero de 2019, fueron detenidos por agentes de migraci n y deportados en un plazo de 24 horas. Aunque el INM entregue a los menores a la agencia mexicana que vela por el bienestar infantil, reciben poca ayuda para solicitar asilo, y la mayor a de las determinaciones del inter s superior no consideran la opci n de enviar a los menores con familiares en Estados Unidos. Falta de financiaci n para el sistema de asilo de M xico: M xico ha adoptado una definici n de refugiado m s amplia que la de Estados Unidos y concede un mayor porcentaje de solicitudes de asilo. Las tasas generales de concesi n de asilo en 2019 alcanzaron un promedio del 71%, seg n la Comisi n Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), aunque para los guatemaltecos esta cifra es mucho menor, con solo el 34%. En cambio, la tasa para los venezolanos fue del 99%. Las pol ticas restrictivas de Estados Unidos han afectado directamente al sistema mexicano de asilo, que ha registrado un aumento significativo de las solicitudes de asilo en los ltimos a os. La capacidad del sistema mexicano es limitada. No ha habido un aumento presupuestario proporcional para tramitar las solicitudes. La falta de recurso de la COMAR es muy grave: unos 48 miembros del personal de protecci n decidieron los casos de hasta 80,000 solicitantes de asilo en 2019. M s deportaciones y retornos voluntarios : aunque el sistema de asilo de M xico es m s generoso que el de Estados Unidos, sus cifras de detenciones y retornos han ido en aumento desde junio de 2019. Seg n datos del Gobierno mexicano, el n mero de deportaciones de M xico a Guatemala parece bajo porque el INM usa terminolog a ambigua para describir acciones de cumplimiento de la legislaci n. Los retornos asistidos de migrantes centroamericanos son, de hecho, deportaciones, y en absoluto voluntarias. Muchos guatemaltecos que huyen de situaciones graves han sido disuadidos de presentar su solicitud leg tima de asilo en M xico debido a las condiciones de detenci n y al desaliento de los funcionarios all presentes. En M xico, los guatemaltecos suelen ser devueltos antes de tener la oportunidad de presentar sus solicitudes de asilo. Durante una estancia en Guatemala en el mes de febrero, Refugees International entrevist a solicitantes de asilo recientemente devueltos y con experiencia de primera mano con los cambios en las pol ticas de Estados Unidos y M xico para la aplicaci n de la ley. Marco (nombre ficticio) nos dijo que hab a huido de su ciudad natal, Pet n, en junio de 2019, temeroso de represalias violentas contra l y su esposa embarazada despu s de que su familia denunciara un robo a la polic a. Al llegar a la frontera de Estados Unidos, Marco fue inscrito en el programa Qu date en M xico , y a su esposa se le permiti esperar la resoluci n de su caso desde Estados Unidos. Despu s de tres semanas viviendo en las calles de Ju rez, Marco fue a Campeche a buscar trabajo. A su regreso a Ju rez para presentarse a su audiencia de noviembre, el INM lo detuvo. Cuando lo liberaron de Villa Hermosa, el INM no le entreg su documentaci n sobre el programa. No pod a viajar al norte y mi nica opci n era volver a casa , asegur Marco. As que tom un autob s a Pet n. No he visto ni a mi esposa ni a mi hijo . Cambios en la pol tica de deportaci n de Estados Unidos y M xico durante la COVID-19 Desde la orden de 20 de marzo de 2020 emitida por los Centros para el Control y la Prevenci n de Enfermedades, que apela al t tulo 42 de la Ley de Seguridad de la Salud P blica, el CBP se ha negado a aceptar solicitudes de protecci n y ha expulsado a los solicitantes de asilo en la frontera sur de Estados Unidos, incluidos los guatemaltecos. La orden le permite al DHS (Departamento de Seguridad Nacional) devolver a M xico a los solicitantes de asilo, incluidos menores, o deportarlos directamente a sus pa ses de origen sin ninguna prueba real sobre los peligros a los que se enfrentar n. El CBP se limita a expulsar a los guatemaltecos a M xico, y all se quedan, sin apoyo ni ayuda de los funcionarios mexicanos. El CBP expulsa a los menores centroamericanos no acompa ados, en lugar de remitirlos a la Oficina de Reubicaci n de Refugiados (ORR), del Departamento de Salud y Servicios Sociales, seg n lo exige la Ley de Reautorizaci n para la Protecci n de las V ctimas de la Trata. Adem s, la ORR est dejando a menos menores guatemaltecos en manos de patrocinadores en Estados U lo que hace es devol entre marzo y principios de mayo 417 menores fueron deportados de Estados Unidos a Guatemala. Muchos otros migrantes guatemaltecos se encuentran en un limbo, llenos de p nico. Los que est n bajo custodia del ICE a la espera de ser deportados temen contagiarse mientras est n detenidos o que les sometan a cuarentena a su regreso. El ICE ha comenzado a pedir a los solicitantes de asilo que se encuentran actualmente con sus hijos en centros de detenci n familiar que renuncien a la custodia a cambio de la liberaci n de los menores. Los guatemaltecos inscritos en el programa Qu date en M xico est n esperando en circunstancias desesperadas. En abril, Refugees International habl con Martin, un solicitante de asilo guatemalteco incluido en el programa. Se encontraba a la espera de la celebraci n de su audiencia en el tribunal de El Paso, en Ju rez, y hasta entonces viv a en una casa con otras 15 personas y con escasos recursos para comer. La situaci n de Martin no es at pica para los miles de solicitantes de asilo que deben esperar meses en el norte de M xico sin seguridad, sin medios de subsistencia o protecci n adecuada frente a la COVID-19. Por desesperaci n, muchos de estos solicitantes de asilo del programa Qu date en M xico , as como los expulsados, est n tratando de ingresar en Estados Unidos sin ser detectados utilizando rutas remotas y peligrosas. En el mes de mayo, aunque el Gobierno guatemalteco suspendi los vuelos en respuesta a la llegada de repatriados que dieron positivo en la prueba de COVID-19, sigui aceptando vuelos con menores no acompa ados, familias y personas que, seg n Estados Unidos, dieron negativo en la prueba. Muchas de estas personas, sin embargo, dan positivo al llegar a Guatemala. En junio, Guatemala reanud la aceptaci n de los vuelos con menos de 50 personas a bordo. A comienzos de marzo, Guatemala pidi al Gobierno mexicano que detuviera las deportaciones, pero los retornos asistidos contin an, al igual que los retornos voluntarios no regulados. Desde que comenz la pandemia, M xico ha devuelto a casi 5,000 centroamericanos a sus pa ses de origen. Las autoridades mexicanas solo toman la temperatura a los deportados, pero no realizan pruebas de COVID-19. Es probable que el n mero de personas que regresaron por su cuenta sea mucho mayor. Hasta el 20 de mayo, cuatro adolescentes deportados de M xico dieron positivo en las pruebas. El 15 de junio, 40 migrantes guatemaltecos fueron deportados de M xico. No obstante, expertos en migraci n de Guatemala afirman que hay muchos retornos voluntarios desde M xico que no pasan por puntos fronterizos autorizados. Informes recientes afirman que las autoridades mexicanas incluso han alentado a los centroamericanos a regresar a sus hogares por rutas irregulares. Hay muchas personas que regresan a sus comunidades sin pasar una cuarentena. Por ejemplo, los migrantes salvadore os y hondure os pasan por Guatemala de camino a casa sin someterse a ning n tipo de control. Aunque las deportaciones contin an, los guatemaltecos pueden solicitar asilo en M xico durante la p sin embargo, hay limitaciones. En marzo, la COMAR interrumpi brevemente la aceptaci n de solicitudes, pero ha reanudado la aceptaci n y tramitaci n de las mismas. Centenares de solicitantes se presentan cada semana a pesar de la pandemia, lo que da fe de que quienes huyen de la persecuci n no tienen m s remedio que cruzar una frontera para buscar refugio. Lamentablemente, los horarios de la COMAR son incoherentes y solo expide una cantidad limitada de tarjetas de identificaci n necesarias para acceder a la atenci n m dica. Al regresar a Guatemala, los deportados y retornados se enfrentan a mayores niveles de pobreza e inseguridad alimentaria. Como dijo un adolescente ind gena deportado de forma r pida en la frontera de Estados Unidos, no tuve la oportunidad de decir por qu vine y ahora hemos contra do una gran deuda . A principios de junio, los hospitales p blicos de Guatemala estaban desbordados por los casos de COVID-19 y las inundaciones por una tormenta tropical estaban causando grandes desplazamientos dentro del pa s. Inquietud en Guatemala con respecto a la protecci n tras el regreso Los guatemaltecos que huyeron de la violencia, el crimen y la persecuci n, y que no han conseguido la protecci n internacional, pueden enfrentarse a un grado de preocupaci n por su seguridad igual o mayor al regresar a su pa s. Otros guatemaltecos pueden tener temores justificados por su seguridad cuando regresan a sus hogares porque los repatriados corren mayor riesgo de ser blanco de violencia y extorsi n. Aunque hay organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil que prestan servicios de integraci n y apoyo a los retornados, ofrecer protecci n contra la delincuencia, la violencia, la violencia de g nero y la discriminaci n est fuera de las competencias de estas organizaciones. La corrupci n, los altos niveles de violencia y extorsi n y la falta de responsabilidad del Gobierno y las instituciones contribuyen a que exista una estructura de protecci n fr gil, que a menudo no permite a los retornados la reintegraci n de manera segura. Son desaf os que se agravan con la pandemia. Delincuencia Los guatemaltecos migran a M xico y Estados Unidos por una compleja combinaci n de razones, pero la delincuencia y la inseguridad suelen desempe ar un papel importante en su decisi n de huir. Regresar a Guatemala puede aumentar la vulnerabilidad ante los delincuentes. Los extorsionistas, los pandilleros y los narcotraficantes colocan en su objetivo a los guatemaltecos repatriados, dado que consideran que tienen dinero, porque tuvieron capacidad para migrar y por el tiempo que pasaron trabajando en el extranjero. Los guatemaltecos retornados son especialmente vulnerables a delitos cometidos en el aeropuerto, ya que la presencia de pandillas es m s frecuente en Ciudad de Guatemala que en otras reas del pa s. Los deportados de Estados Unidos son f ciles de identificar: la mayor a de ellos llegan sin cordones en el calzado y llevan las bolsas de pl stico que les entregan mientras est n bajo custodia del CBP. La salida del aeropuerto es ca tica: hay muchos taxis, autobuses, cambiadores de dinero, as como las familias de los repat todo ello hace que los delitos pasen inadvertidos. Fuera del aeropuerto, el Gobierno guatemalteco ofrece transporte a las terminales norte y sur de autobuses para salir de Ciudad de Guatemala. Ambas terminales se encuentran en zonas de la ciudad con altos ndices de delincuencia. Los guatemaltecos retornados deben pagar su pasaje de autob s. Algunos de ellos contaron a Refugees International que los que no tienen dinero para regresar a sus lugares de origen se ven obligados a mendigar en la calle[3]. Los riesgos no disminuyen una vez que los guatemaltecos repatriados llegan a sus lugares de origen. Refugees International habl con un guatemalteco que regres a su ciudad e intent establecer un negocio. Fue objeto de robo en repetidas ocasiones, adem s de extorsionado y amenazado. Afirm que los extorsionistas se dirigieron a l porque sab an que hab a regresado de Estados Unidos con dinero. Historias como esta no son Refugees International habl con varias personas y organizaciones sobre la omnipresencia de la extorsi n. En Ciudad de Guatemala, una organizaci n de ayuda a retornados tuvo que trasladar a varios guatemaltecos porque sus negocios eran objeto de extorsi n. La extorsi n es uno de los delitos m s frecuentes en Guatemala. Las bandas son las autoras de algunos de estos delitos, pero cada vez son m s numerosas las extorsiones que se originan en las c rceles, lo que revela el escaso control de este delito que tiene el sistema policial, o su complicidad con l. La corrupci n a peque a escala y la impunidad dificultan la denuncia de delitos o la reparaci n por la justicia. En 2018, Guatemala tuvo un 97.6% de impunidad en todos los delitos. En 2017, los guatemaltecos presentaron casi 8,400 denuncias por extorsi n, pero los tribunales dictaron menos de 700 sentencias. La mayor a de los guatemaltecos citan la corrupci n como el principal desaf o al que se enfrenta la gobernabilidad de su pa s. Durante a os, la Comisi n Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un mecanismo conjunto nico entre las Naciones Unidas y Guatemala, logr avances significativos en la lucha contra la corrupci n gubernamental. No obstante, en 2019 el entonces presidente Jimmy Morales disolvi este organismo con ayuda de la Administraci n de Trump, que retir el apoyo a la iniciativa. La desaparici n de la CICIG inici un giro descendente en la rendici n de cuentas por parte del Gobierno y en cualquier atisbo de confianza que el pueblo guatemalteco pudiera haber tenido en que las cosas iban a mejorar. Discriminaci n y maltrato a mujeres y grupos ind genas La mayor a de los guatemaltecos que migran a Estados Unidos y M xico proceden del altiplano occidental del pa s, donde viven las poblaciones de ind genas m s numerosas. El Gobierno guatemalteco y el grupo social dominante excluyen sistem ticamente a los ind genas en Guatemala. Un 79% de los ind genas viven en la pobreza y el 40% est n en situaci n de pobreza extrema. Una tercera parte de la poblaci n rural se enfrenta a la inseguridad alimentaria. Los guatemaltecos que han abandonado las comunidades agr colas declaran que en sus casas apenas comen . Los migrantes ind genas repatriados citan otras barreras para la reintegraci n en sus comunidades, como la p rdida de pr cticas culturales, la reestructuraci n de la din mica de la comunidad[4] y la p rdida de la lengua[5]. Aunque las lenguas mayas son una piedra angular de esta cultura, tambi n son una base para la exclusi n de los servicios p blicos y sociales. Por ejemplo, en el centro de acogida de menores no acompa ados de Quetzaltenango, los asesores ofrecen servicios psicol gicos en espa ol, pero muchos menores que regresan y necesitan desesperadamente asesoramiento hablan mam, quich u otras lenguas de la familia maya. Organizaciones como la Asociaci n IDEI ofrecen voluntarios que hablan estas lenguas para facilitar el asesoramiento, pero no son una soluci n a la falta de psic logos, trabajadores sociales, m dicos y otros profesionales ind genas. Las comunidades ind genas tienen un porcentaje desproporcionado de exclusi n de los servicios sociales y del acceso al Estado de derecho, y tambi n son v ctimas de violaciones de derechos humanos en un grado desproporcionado. Debido a esta discriminaci n, los ind genas deportados y devueltos tienen menos probabilidades de recibir apoyo social del Gobierno o ayuda del Estado si son v ctimas de delitos. La Asociaci n Pop No j y el Colectivo Vida Digna son organizaciones de ayuda a retornados, que prestan servicios de reintegraci n para los ind genas guatemaltecos que regresan al pa s, teniendo en cuenta su patrimonio cultural, su lengua y las funciones de sus comunidades. Tales servicios de apoyo son fundamentales para los migrantes ind genas repatriados, pero tienen un alcance limitado en comparaci n con el n mero de deportados y retornados ind genas que llegan cada d a[6]. Mujeres y ni as tambi n se enfrentan a discriminaci n y violencia en Guatemala. Aunque la ley guatemalteca establece el principio de igualdad de g nero y criminaliza la discriminaci n[7], Guatemala tiene el ndice m s alto de desigualdad de g nero en la regi n. Las mujeres sufren tasas crecientes de violencia sexual, exclusi n de la participaci n pol tica y econ mica y normas r gidas en materia de g nero que pueden impedirles realizar ciertos tipos de trabajo o asistir a la escuela. En 2017, la violencia de g nero (VG) fue el delito m s denunciado, lo que desbord la capacidad de los tribunales guatemaltecos de impartir justicia para las mujeres que sufren VG, ya que no hab a suficientes fiscales que se ocuparan del elevado n mero de casos. Las mujeres ind genas sufren diversas formas de discriminaci n: por su origen tnico y por su g nero. A las mujeres y ni as que abandonaron Guatemala por la violencia y la discriminaci n de g nero les resulta dif cil reintegrarse de manera segura en una sociedad como la guatemalteca, en la que estas barreras son estructurales y est n generalizadas. En Quetzaltenango, Refugees International habl con Mar a, una mujer ind gena con escasa educaci n formal, que fue v ctima de violencia dom stica por parte de su pareja. Despu s de que su hermana migrara a Estados Unidos, Mar a comenz un peque o negocio tejiendo ropa tradicional maya. Como muchos de los que tienen familiares en Estados Unidos y peque as empresas pr speras, Mar a fue v ctima en repetidas ocasiones de la extorsi n. Y de la extorsi n pas a un nivel m s intenso: el secuestro de su hija adolescente a cambio de un rescate. Tras su liberaci n, las llamadas de extorsi n continuaron, la polic a no fue de ayuda y dos mujeres de su pueblo fueron secuestradas y nunca regresaron. Por estos motivos, Mar a y sus hijos salieron de Guatemala para pedir asilo en Estados Unidos a principios de 2019. A la hija mayor de Mar a se le permiti entrar en Estados Unidos para presentar una solicitud de asilo, pero el Gobierno de Estados Unidos inscribi a Mar a y sus dos hijos menores en el programa Qu date en M xico en Tijuana. Despu s de que un hombre amenazara a Mar a y a sus hijos, se sintieron demasiado inseguros para esperar all , por lo que abandonaron su solicitud de asilo y regresaron a Guatemala. Aunque el regreso de Mar a parec a voluntario, abandon Tijuana porque tem a por su seguridad y la de sus hijos. De vuelta en Guatemala, sigue sinti ndose insegura y ha tenido que cambiar su n mero de tel fono y direcci n para evitar amenazas. Es blanco de los delincuentes debido a su g nero y por ser una retornada con un pr spero negocio de tejedur a. A diario le preocupa que su exmarido, persona violenta de la que se separ , descubra d nde vive y que no tenga a qui n recurrir si la encuentra. No puede reunirse con su hija mayor en Estados Unidos y vive con miedo de que les pase algo a ella y a sus hijos menores en Guatemala, o de que su exmarido la encuentre y le cause da os. Mayor vulnerabilidad para los menores En la ltima d cada, el n mero de menores guatemaltecos deportados de Estados Unidos y M xico se ha multiplicado por nueve. La gran mayor a son j venes ind genas de comunidades del altiplano y de la franja fronteriza entre M xico y Guatemala. Su media de edad es de 14,5 a os. Casi todos ellos abandonaron Guatemala para sobrevivir (huyendo de la extorsi n, la pobreza y la violencia) y un porcentaje importante viaj al norte para reunirse con sus familiares en Estados Unidos [8]. Los menores que regresan a Guatemala desde Estados Unidos y M xico en avi n son trasladados por la Secretar a de Bienestar Social de Guatemala desde el aeropuerto de Ciudad de Guatemala hasta un centro de acogida estatal cercano, donde son examinados por trabajadores sociales y recogidos por tutores. Los que no son recogidos por familiares o tutores quedan bajo la tutela del Estado. La casa de acogida El Refugio de La Ni ez presta ayuda en los casos de menores que no pueden ser devueltos a hogares con malos tratos y en los de adolescentes embarazadas o madres j venes retornadas. La Asociaci n Pop No j realiza visitas de seguimiento a familias de menores repatriados y les proporciona fondos para atender necesidades b sicas as como asesoramiento. Este seguimiento es crucial debido al aumento del suicidio entre esta poblaci n de retornados. Los menores deportados del sur de M xico son conducidos en autob s a Casa Nuestras Ra ces, un albergue en Quetzaltenango donde sus padres acuden a recogerlos. En febrero de 2020, Casa Nuestras Ra ces recibi a unos 100 menores, en su mayor a de 15 y 16 a os, en dos autobuses cada semana. Muchos de ellos est n traumatizados o enfermos por haber pasado un mes o m s detenidos en M xico, con acceso insuficiente a ducha y comida. El director de la asistencia social del refugio le dijo a Refugees International que alrededor del 30% de los retornados ten an a sus padres en Estados Unidos y el 10% de ellos hab an sido desatendidos, abandonados o maltratados. Algunos menores tampoco pueden volver a la escuela. El Ministerio de Educaci n de Guatemala ha aprobado una normativa que permite a los menores repatriados reincorporarse a la escuela en cualquier momento. No obstante, los recursos de las escuelas locales suelen ser escasos y no cuentan con espacios suficientes para albergar a todos los menores, en especial en el altiplano occidental. Pocos adolescentes ven el beneficio de terminar la escuela secundaria, dada la falta de empleos asequibles y de educaci n superior en Guatemala. Algunos menores guatemaltecos retornados recibieron educaci n secundaria p blica gratuita en Estados Unidos y se decepcionan al ver que la escuela podr a ya no ser una posibilidad en Guatemala[9]. Muchos menores con padres en Estados Unidos vuelven a vivir con otros miembros de su familia en sentido extenso. Aunque los repatriados que reciben remesas de sus padres desde Estados Unidos pueden tener un nivel de vida m s alto que aquellos que no las reciben, los menores retornados pueden volver a migrar porque no solo desean ayuda econ mica, sino estar con sus padres. Obst culos socioecon micos a la integraci n Los problemas de protecci n suelen ir acompa ados de las limitaciones socioecon micas a las que se enfrentan todos los repatriados guatemaltecos. Los servicios gubernamentales destinados a ayudar a los guatemaltecos retornados se centran en la recepci n, no en los servicios de reintegraci n[10]. Los guatemaltecos repatriados se enfrentan a un sinf n de desaf os al regresar, y cada experiencia tiene sus propias caracter sticas. No obstante, antes de la pandemia de COVID 19, los guatemaltecos retornados generalmente se enfrentaban a barreras para la integraci n econ mica y los servicios de salud, y carec an de apoyo familiar. Estos desaf os se han agravado durante la pandemia. Barreras a la integraci n econ mica Los migrantes suelen conseguir pr stamos para pagar a los traficantes que les llevan por M xico hasta Estados Unidos. Muchos recurren a pr stamos de agentes no regulados, como prestamistas y cooperativas, con un elevado inter s y cuya garant a cubren con terrenos, viviendas, veh culos o bienes. Si regresan, pueden volver con una deuda significativa y opciones limitadas para liquidarla. Organizaciones que trabajan para brindar servicios a ind genas guatemaltecos repatriados en el altiplano occidental declararon a Refugees International que la deuda aumenta las posibilidades de volver a emigrar, ya que los deportados pueden pagar la deuda por medio de un trabajo con mayor remuneraci n en Estados Unidos[11]. Encontrar un empleo puede ser muy dif cil a la vuelta[12]. Varias organizaciones facilitan la integraci n en el mercado laboral de los retornados en Ciudad de Guatemala y el altiplano. Las iniciativas de m ltiples partes interesadas, como Guate te Incluye , ofrecen capacitaci n y certificaciones a los migrantes que adquirieron capacidades t cnicas en el extranjero, como servicios culinarios o la construcci n. Tambi n vinculan a los guatemaltecos repatriados con empleos en el sector privado. Adem s, Guate te Incluye trabaja para conceder pr stamos a los migrantes retornados, dado que les resulta dif cil obtener un pr stamo formal para poner en marcha un negocio. Estos pr stamos son especialmente importantes, porque no hay servicios jur dicos disponibles para ayudar a los repatriados a recuperar los bienes que han dejado en los Estados Unidos. Muchos retornados venden r pidamente sus propiedades a precios bajos antes de volver y tienen poco capital al llegar a Guatemala. Otras organizaciones como Te Conecta ponen en contacto a los guatemaltecos repatriados con oportunidades laborales significativas, que pueden ocuparles desde algunas semanas hasta meses, en funci n de las capacidades y el nivel ling stico del migrante. Los empleadores a veces dudan en contratar a migrantes retornados porque temen que estos vuelvan a migrar[13]; esta percepci n puede afectar negativamente la b squeda de empleo de estas personas. Las organizaciones que brindan apoyo pueden aumentar las posibilidades de los guatemaltecos repatriados para superar las barreras laborales. Sin embargo, estas organizaciones son pocas y tienen recursos limitados, lo que reduce su alcance y su eficacia. No hay un centro de acogida en el que los guatemaltecos retornados puedan alojarse mientras buscan trabajo en Ciudad de Guatemala. Aunque Te Conecta trabaja con socios del Gobierno, presta muy poca ayuda a los repatriados para encontrar un trabajo. No s qu es lo que hace CONAMIGUA (Consejo Nacional de Atenci n al Migrante de Guatemala) y no conozco a ning n repatriado que haya conseguido un trabajo a trav s del Ministerio de Trabajo , declar un representante de Te Conecta . USAID ha establecido Centros Qu date en Ciudad de Guatemala y en otros lugares para promover la reintegraci n de adolescentes guatemaltecos retornados, pero un gran n mero de estos j venes quedan excluidos de ellos. En el aeropuerto de Ciudad de Guatemala, Refugees International conoci a Jaime, un joven de unos veinte a os que vivi en Oklahoma con su familia durante m s de una d cada, aunque llegaron a Estados Unidos demasiado tarde para poder acogerse a la Acci n Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en ingl s). Fue arrestado por impago de boletos de estacionamiento, puesto bajo custodia del ICE e incluido en la opci n de salida voluntaria. No conoc a a nadie en Ciudad de Guatemala. Atenci n sanitaria La mala calidad de la atenci n m dica es una raz n menos com n, pero significativa, por la que algunos guatemaltecos emigran y, seg n la Asociaci n Pop No j, es un factor determinante para evitar ulteriores intentos de emigrar. La atenci n sanitaria de los guatemaltecos pobres e ind genas es la peor del Cono Sur debido a la limitaci n de sus recursos, infraestructura y personal, as como al suministro inadecuado de medicamentos y materiales. Refugees International habl con Mart n, un guatemalteco retornado entre cuyas razones para migrar estaba la preocupaci n por la salud de su hijo Juan, que perdi la vista en un ojo tras un traumatismo craneoencef lico. Juan fue a un prestigioso hospital de Ciudad de Guatemala y se someti a dos operaciones, pero su lesi n exig a una atenci n especializada de la que no dispon a el pa s. Mart n y Juan marcharon a Estados Unidos y, al igual que Mar a, que huy a causa de la delincuencia, tambi n fueron inscritos en el programa Qu date en M xico . Regresaron a Guatemala por las terribles condiciones del refugio de M xico, pero volvieron a Ju rez para presentarse a su audiencia en el tribunal. Adem s, la migraci n conlleva problemas de salud que persisten al regresar. Las agresiones sexuales, los robos, los secuestros y los abusos son, por desgracia, demasiado comunes para muchos migrantes que viajan por M xico. La necesidad de atenci n sanitaria mental al regresar es esencial, pero los servicios de apoyo psicol gico que brindan las organizaciones no gubernamentales no sustituyen la atenci n a largo plazo. La asociaci n IDEI denunci el caso de un menor que fue v ctima de trata y abuso sexual durante su viaje a Estados Unidos. Contrajo el VIH por los abusos que sufri . Ahora vive con un enorme estigma por la naturaleza de su abuso y el virus que contrajo. Necesita tratamiento contra el VIH y asesoramiento para procesar el trauma previo y el estigma actual, pero el acceso al tratamiento en Guatemala es escaso: solo el 43% de las personas positivas al VIH en el pa s reciben tratamiento antirretroviral. Problemas agravados durante la pandemia COVID-19 La pandemia de COVID-19 plantea preocupaciones urgentes y sin precedentes para los guatemaltecos repatriados, y exacerba las vulnerabilidades existentes mencionadas en el apartado anterior. Guatemala ha confirmado 10,272 casos de COVID-19, 186 de los cuales son guatemaltecos deportados por Estados Unidos. El pa s no est preparado para gestionar un aumento de los casos de COVID-19, y se aprecian muchas lagunas en la respuesta gubernamental hasta la fecha. Para todos los guatemaltecos, y en especial los que regresan, una gran vulnerabilidad durante el confinamiento es la incapacidad para hacer frente a la carga financiera. Mientras contin a el distanciamiento social, los guatemaltecos que trabajan en la econom a informal y en la agricultura y el trabajo temporal se ver n afectados negativamente, como muchos de los que regresan al pa s. Aunque el Congreso guatemalteco aprob un est mulo de emergencia de 1,000 quetzales (unos US$130) y cajas de alimentos para unos 2 millones de personas, a 22 de mayo muchos guatemaltecos pobres afirman que a n no han recibido ninguna ayuda. El Banco Mundial predice que habr a n m s guatemaltecos que caigan en la pobreza. Los guatemaltecos retornados ya se enfrentan con dificultades para encontrar trabajo, y la pandemia prolongar la inseguridad laboral durante m s tiempo. Algunos reportes de Guatemala muestran el sufrimiento que ya se est viviendo. Los guatemaltecos de todo el pa s cuelgan banderas de sus ventanas, en diferentes colores, para indicar que necesitan ayuda. Las banderas blancas significan las rojas indican necesidad de medica las de color negro, amarillo o azul significan que una mujer, un ni o o una persona mayor est n en peligro de violencia. Para las comunidades rurales e ind genas, el impacto podr a ser mucho peor. Aunque el Gobierno guatemalteco promueve campa as de lavado de manos, el mensaje fracasa en el caso de los guatemaltecos rurales e ind genas, que carecen de servicios b sicos como el agua potable. Es alentador que el Gobierno haya traducido estas campa as a lenguas mayas para que las comunidades ind genas tengan acceso a la informaci n, pero sigue habiendo profundas desigualdades en el acceso a servicios b sicos. En toda Guatemala, la disponibilidad de camas y equipos hospitalarios y el n mero de m dicos es baja. A algunos ind genas les preocupa que sus centros de salud, con insuficiente dotaci n de personal, no est n preparados para el virus. La inseguridad alimentaria es tambi n un reto en las zonas r el Programa Mundial de Alimentos prev que el n mero de personas en esta situaci n en el mundo se duplique con la COVID-19. Este asombroso aumento podr a suceder tambi n en Guatemala. Las mujeres que viven una situaci n de violencia dom stica corren m s peligro en esta situaci n. Las tasas de violencia de g nero est n aumentando en Am rica Latina, y los factores de estr s econ mico y la libertad de movimiento limitada afectar n a los niveles de violencia. El Gobierno guatemalteco no ha proporcionado lugares adecuados para poner en cuarentena a los guatemaltecos deportados llegados en vuelos que transportaban a una persona que dio positivo en la prueba de COVID-19. El Gobierno ha aislado a los guatemaltecos expuestos al virus en lugares que no re nen las condiciones adecuadas para el distanciamiento social o la atenci n humanitaria. En abril de 2020, el Gobierno puso en cuarentena a unos 234 deportados guatemaltecos en el complejo deportivo Ramiro de Le n Carpio, a poca distancia del aeropuerto de Ciudad de Guatemala. Otros guatemaltecos deportados han sido aislados en el propio aeropuerto. El Gobierno est hospitalizando a pacientes enfermos, aunque no tengan s ntomas graves. La Procuradur a de los Derechos Humanos en Guatemala afirma que esta pol tica est contribuyendo a que se produzca una situaci n pr xima al colapso de los sistemas hospitalarios del pa s. El estigma asociado a la deportaci n se ha intensificado y empeorado ahora que muchos guatemaltecos repatriados han dado positivo por COVID-19. En Quetzaltenango, los miembros de la comunidad han amenazado con quemar a los deportados que cre an infectados con COVID-19. Los guatemaltecos retornados declararon que sent an miedo a la discriminaci n o la violencia tras la cuarentena. Conclusi n Durante la crisis de COVID-19, Estados Unidos y M xico deber an instaurar una moratoria temporal en relaci n con las deportaciones y los retornos, eliminar las barreras a las que se enfrentan los guatemaltecos en su b squeda de asilo y garantizar que tanto menores como adultos no sean detenidos innecesariamente. El Gobierno guatemalteco deber a tratar de aliviar las vulnerabilidades de los deportados proporcion ndoles servicios de reintegraci n m s exhaustivos y acceso a protecci n adecuada durante la pandemia. Pero las pol ticas mexicanas y estadounidenses que ponen en peligro la seguridad de los guatemaltecos llevan en vigor desde mucho antes de la crisis por la COVID-19. Y el 15 de junio de 2020, la Administraci n de Trump propuso una regulaci n que har casi imposible que los guatemaltecos que huyen de la violencia en su pa s o de los intentos de reclutamiento o extorsi n por parte de las pandillas consigan el estatuto de refugiado en Estados Unidos mucho despu s de que la pandemia desaparezca. La norma niega expl citamente que puedan solicitar asilo quienes pasan por un tercer pa s o aseguran que temen ser blanco espec fico de persecuci n en Guatemala por ser repatriados de Estados Unidos. Las pol ticas que abordan las necesidades de protecci n requieren humanidad, voluntad pol tica y flexibilidad para lograrlo, en lugar de agravarlas. Ahora m s que nunca, las autoridades deben garantizar que los guatemaltecos que huyen de situaciones de peligro tengan acceso a protecci n en Estados Unidos y M xico, y que los repatriados guatemaltecos tengan acceso a seguridad, atenci n m dica y oportunidades econ micas. [1] No hay nada realmente voluntario en esa disposici n; la salida es oblig Nicholas Novy, The Problem of Coerced Consent: When Voluntary Departure Isn t So Voluntary (El problema del consentimiento forzado: cuando la salida voluntaria no es tan voluntaria , Kansas Law Review 68, n. 2 (2019): 315-349. [2] Un representante del centro de acogida para menores no acompa ados en Quetzaltenango, Guatemala, afirm en una entrevista realizada por Refugees International que algunos menores permanecieron detenidos entre 20 y 30 d as en M xico. [3] Refugees International entrevist a un deportado que tuvo que mendigar durante d as antes de conseguir suficiente dinero para pagar el autob s al norte. [4] Seg n entrevistas realizadas a la Asociaci n Pop No j. [5] Seg n entrevistas realizadas al Colectivo Vida Digna y Asociaci n IDEI. [6] Lizbeth Gramajo Bauer, Otra vez a lo mismo : Migracio n de retorno y procesos de reintegracio n en el altiplano occidental de Guatemala (Guatemala: Universidad Rafael Land var, Editorial Cara Parens, 2019), p. 51; este libro revela que entre 2008 y 2018, casi 300,00 guatemaltecos fueron deportados al altiplano occidental de Guatemala. [7] Gramajo Bauer, Otra vez a lo mismo . [8] Lauren Heidbrink, *Migranthood: Youth in a New Era of Deportation (Migrantes: los j venes en una nueva era de deportaci n),* Stanford, CA: Stanford University Press, 2020. [10] El Instituto Guatemalteco de Migraci n (IGM) registra a los deportados llegados por v a a rea a Ciudad de Guatemala desde M xico y Estados Unidos, y a Tecun Uman por v a terrestre desde M xico. En Ciudad de Guatemala, el IGM traslada a familias y menores hasta los centros de acogida dependientes de la Secretar a de Bienestar Social (SBS), que brinda apoyo psicol gico, alojamiento, atenci n humanitaria y ex menes m dicos. El SBS tambi n recibe en Quetzaltenango a menores no acompa ados procedentes de M xico y presta servicios similares en Ciudad de Guatemala. Los adultos solteros que llegan a Ciudad de Guatemala pueden acceder a servicios gubernamentales limitados, como un examen m dico b sico en el aeropuerto, orientaciones generales y transporte a terminales de autob s para migrantes que no proceden de Ciudad de Guatemala. [11] Corroborado en Lizbeth Gramajo Bauer, Otra vez a lo mismo . [12] Gramajo Bauer, Otra vez a lo mismo . [13] Seg n una entrevista con Te Conecta , febrero de 2020.


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